De Corazón a corazón: Jue 13,2-25 (anuncio del nacimiento de Sansón); Lc 1,5-25 (anuncio gozoso del nacimiento de Juan Bautista)

Contemplación, vivencia, misión: La Providencia divina ha dirigido la historia, con sus luces y sombras, hacia la venida de Cristo. Sólo él trae el verdadero "gozo", del que es precursor Juan Bautista. Los éxitos y humanos dejan vacío el corazón; las reacciones violentas (como las de Sansón) siembran la tristeza y la desolación. Pero Dios escribe recto con líneas torcidas. Una de las lecciones más hermosas que se aprenden en la vida, es la de la alegría de los padres cuando han constatado por primera vez la existencia de un recién concebido en el amor conyugal.

*Hacia la Navidad con la Madre de Jesús: Todavía más profunda sería la alegría de la Virgen esperando, en los últimos días de gestación, el nacimiento de Jesús. Aquella gestación virginal de María estaba guiada por el Espíritu Santo hacia su maternidad espiritual respecto a todos los redimidos. Nos gestaba también a todos nosotros con Jesús.

*Alegría del Evangelio, renovación misionera: "La visita de María a Isabel hace que Juan salte de alegría en el seno de su madre (cf. Lc 1,41). En su canto María proclama: «Mi espíritu se estremece de alegría en Dios, mi salvador» (Lc 1,47)" (Evangelii Gaudium n.5).