domingo, 29 de abril de 2012

El Inem que reza: en la Fundación Prahu oran por ti, te leen el Evangelio y te buscan trabajo

El Inem que reza: en la Fundación Prahu oran por ti, te leen el Evangelio y te buscan trabajo - ReL
Cada mañana, en una callejuela detrás de la parroquia de Santa María de Gracia, en Barcelona, entre 15 y 30 personas llegan a la Fundación Prahu ( www.fundacioprahu.org ), se apuntan en alguno de sus servicios y asisten a la charla de bienvenida. Allí se les explica las distintas posibilidades y cursos (inglés, catalán, español para extranjeros, electricista, auxiliar de geriatría, hostelería, etc...) y se les anima a seguir buscando, a esforzarse sin caer en la desesperación, a tener amigos, a intercambiar contactos. Y al final, una breve lectura del Evangelio.

"Más de una vez, me vienen personas y me dan las gracias por la lectura del Evangelio, y me dicen que la necesitaban, que les ha sacado de la desesperación", explica Julián Villalobos, uno de los impulsores de la Fundación Prahu, que consigue encontrar trabajo a un 20% de los que se apuntan en su bolsa (el Instituto Nacional de Empleo no ha logrado un 10% ni en sus mejores días).

Al principio, un grupo de oración
Todo empezó con la oración, con un grupo de oración carismática llamado "Amor de Déu", que dirigía en 1992 el claretiano Miquel Peix, sacerdote muy recordado en la Renovación Carismática española. Entre los laicos de aquel grupo de oración creció la convicción de que querían "anunciar al Señor con integridad", y eso incluía ayudar a lo que sufrían por la falta de trabajo. "Entre los iniciadores estaba Francisco Gomáriz, un señor que se había convertido a los 60 años, y el dinero inicial para la fundación, en 1995, unos 30 millones de pesetas, lo donó una maestra retirada: ¡era casi toda su herencia!", recuerda Julián Villalobos.

La Fundación ayudaba al principio a parados de larga duración, mayores de 40 años, y personas que habían perdido su empresa. Después, a partir de 1999, empezaron a llegar inmigrantes, sobre todo ecuatorianos.

Y luego llegó el tripartito catalán, la alianza de socialistas, comunistas e independentistas que durante 8 años dominó toda Cataluña y entregó los temas de acción social a sus militantes más laicistas.

"Venían los funcionarios del tripartito y nos ponían mala cara cuando veían a la Virgen, o los carteles con oraciones, etc...", explica Villalobos. "Pero nosotros no nos avergonzamos nunca de nuestra identidad católica. Las administraciones no nos han subvencionado más del 15 o 25% de lo que gastamos. Vivimos de la gente generosa de buena voluntad. A veces, cuando colocamos a un trabajador con algún empresario, le pedimos un donativo al empresario, le animamos a hacerse socio, le damos un carnet de benefactor, etc... y muchos lo hacen y pagan cuota mensual".

Voluntarios y bendiciones
En Prahu ayudan 25 voluntarios, incluyendo su presidente, Jaume Ministral, ingeniero, espina dorsal del proyecto y hombre generoso con su dinero a la hora de apoyar este proyecto de eficacia probada.

Pero tanto Villalobos como MInistral consideran que la oración sigue siendo la clave de Prahu. "Tenemos un grupo de oración de unas 15 personas el lunes, en los locales; y el domingo, en la parroquia, otro de 25 personas, que luego enlazan con la misa. Y rezamos por Prahu, y por cada uno de los que buscan trabajo. Hacemos oración de intercesión, bendecimos a los que lo necesitan", explica Villalobos.

Que son muchos. En 2011 pasaron 5.600 personas por Prahu. Unos 1.500 necesitaban ayuda legal de los 5 abogados voluntarios que asesoran allí; 4.500 se apuntaron a la bolsa de trabajo.

Geriatría, hostelería, vendimia
"Ofrecemos cursos de auxiliar de geriatría regulados según el BOE, de 450 horas teóricas y prácticas, a un precio muy barato que los alumnos pueden pagar poco a poco; como tenemos un convenio con 160 geriátricos, muchos se insertan rápido", explica Villalobos. "También damos clases de hostelería: la profesora es una gobernanta de Hoteles Hesperia. Damos una ofimática muy básica para gente que viene del campo, que no sabe nada. Un señor evangélico que nos conoció por nuestro grupo de oración ahora da clases del carnet de conducir en su autoescuela en condiciones especiales. Y colaboramos con un párroco de Terra Alta para enviar hombres en temporada de vendimia".

Compartir contactos
En Prahu insisten en que la gente que ayudan también "ayude a ayudar". "Tenemos unos talleres, tres días a la semana, en los que pedimos a los usuarios que ellos traigan ofertas que hayan encontrado, carteles que han visto, anuncios, etc... y los ponemos en común, y por esa vía muchos encuentran trabajo".

Los martes, además, se celebra una reunión de ayuda mutua llamada "Començar de Nou", más bien dirigida a españoles que han perdido el trabajo, "nuevos parados", gente con más peligro de desanimarse. Jaume Ministral les anima a esperar y confiar en Dios, a rechazar el resentimiento y "vivirlo en positivo", a dar optimismo en su situación. "Dios también puede usar la crisis en sus planes para una persona", dicen. "¡No al resentimiento!"

También los martes vienen empresarios a hablar con los parados: hablan con ellos, escuchan, recogen curriculos, pasan contactos, dan ideas...

Dos días a la semana, la Fundación reparte bocadillos. Y a menudo los usuarios de Prahu se casan o hacen las comuniones en la parroquia adyacente de Santa María, donde mosén Jaume Dasquens colabora intensamente con la fundación, en un barrio envejecido y descristianizado, que antes tenía a "señores de CiU", pero hoy se lo han quedado sus hijos y nietos, de ERC, o anarquistas, o antisistema".


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